Santiago, Chile
Grupo administrativo del blog, estudiantes de sociología segundo año.

Carta de presentación.


Bienvenidos todos a esta instancia espacio virtual ,conformada y administrada por un grupo de estudiantes generación de ingreso 2007, sociología, de nuestra universidad (UCSH), dirigido a nosotros y nuestros pares (sean o no de nuestra carrera).

La intencionalidad de este blog, razón por la cual nace, es por y para construir nuevas instancias de participación, reflexión, debate y organización, esperando que estas a su vez, no sean meras líneas plasmadas en un rincón cibernético, si no, mas bien, que gesten en nosotros una participación constante y directa, que se difunda en aulas, patios y mas, gestando paso a paso los cambios que proyectamos y que son necesarios para nosotros como estudiantes de enseñanza superior. Debemos tener en cuenta que la universidad no lo hace solo la institución en sí, si no de forma importante y trascendental a través de las relaciones humanas y la acción.

Abordaremos temas de índole nacional contingente, políticos, sociales y problemáticas propias de la universidad, criticando y debatiendo para así, emitir nuestros propios juicios y perspectivas de estos asuntos. Sumado a lo anterior, haremos recomendaciones de autores, la teoría es complementaria y necesaria a toda actividad; Pretendemos ser interdisciplinarios, pues, el humano es conformado y abordado desde distintas perspectivas de las ciencias sociales. Limitarnos solo a la ciencia sociológica sería un craso error, por esto, también estructuraremos nuestras criticas alimentándonos y difundiendo textos o autores de sicología, filosofía, historia, antropología, economistas, urbanistas, lingüísticos, pedagógicos o lo que estimemos pueda contribuir a nuestra discusión constante.

Aguardamos a que este espacio sea útil y no solo nuestro, esperando sus aportes, dudas, criticas, o lo que deseen transmitirnos, para así construir universidad y comunidad sociológica-interdisciplinaria, somos quienes no nos conformamos los que debemos buscar las soluciones a sus contradicciones y desigualdades...


Saludos Fraternales!


viernes 6 de junio de 2008

General Bernales: No todos los muertos son buenos

Tito Tricot
Rebelión


Estalló en una letanía de jirones ámbar, dicen, en cielo ajeno, lloran. Y llevan días lamentando la muerte de un policía ejemplar, dicen. Pero, a pesar de la pompa y circunstancia y de los rostros desencajados en medio del frío otoñal, la historia verdadera nos acribilla con las muertes del muerto general. Porque, en las alturas de Panamá, en ese brutal instante de fuego, se desató la mayor tormenta de estrellas fugaces que se recortaron cristalinas en la cordillera de Nahuelbuta tiñendo de añil la lluvia mapuche. Fue un estallido descomunal que estremeció la mirada de Alex Lemun y Matías Catrileo, jóvenes mapuche asesinados por los hombres del general Alejandro Bernales. Ellos no supieron de la mesura y humanidad que, dicen, caracterizaba al general; tampoco de la ingente generosidad que, dicen, prodigaba el general, pues la vida se les escabulló ineluctablemente enceguecidos por una lluvia de estrellas azules, pero tan brillantes que, a pesar de los esfuerzos de la clase política, opacarán para siempre la impecable, dicen, hoja de vida del general. Pero no son sólo los políticos, sino que también los medios de comunicación que, concertados en la apelación al dolor, han ungido como héroe a un general de carabineros que sembró el terror en territorio mapuche cuando fue jefe de la IX zona de Carabineros de la Araucania. Fue el responsable operativo de la política de criminalización del movimiento mapuche impulsado desde el gobierno de Ricardo Lagos y, como tal, el gestor de la militarizacion de las comunidades consideradas conflictivas. La resultante de dicha política fueron los allanamientos masivos, las golpizas a los comuneros, las detenciones arbitrarias, todo en connivencia con la fiscalía pública que formulaba cargos increíbles basados en la Ley anti-terrorista. El mapuche luchaba por sus derechos colectivos como pueblo, el gobierno ordenaba la represión y el general Bernales, obsecuentemente, reprimía a hombres, mujeres y niños por el simple hecho de ser indígenas. Como ha sido siempre. Entonces, cuesta entender que se diga sin vergüenza que “fue un Oficial de profundos valores humanistas y cristianos, que privilegió el trabajo en equipo, el profesionalismo, la integración con la comunidad y la preocupación por el bienestar de los carabineros y sus familias”. ¿Dónde estaban los valores humanistas entre los helicópteros, las tanquetas y los gases lacrimógenos que aterraban a las comunidades? ¿Dónde estaba la integración con la comunidad mientras en Temucuicui se realizaban violentos allanamientos en las madrugadas? ¿Dónde estaba el cristiano general cuando a Alex, de apenas 17 años, le clavaron para siempre al viento con un balazo en la nuca? ¿Dónde cuándo a Matías, de meros 23 años, lo crucificaron sin apelación alguna a la oscuridad, y cobardemente por la espalda? La respuesta es clara, aunque les duela a los dolientes de uniforme y de civil que lo quieren transformar en santo: estaba dando las órdenes para reprimir a un pueblo digno.